La importancia de la comunicación en el content marketing.
La importancia de la comunicación en el content marketing.
Fuente: Brooke Cagle en Unsplash

Si has decidido enfocar tu estrategia de marketing hacia una metodología menos intrusiva para el cliente, ¡enhorabuena! Acabas de dar el primer paso dentro del mundo del inbound marketing o, como a mí me gusta llamarlo, marketing de calidad. Uno de los pilares fundamentales que tienes que trabajar para avanzar en esta técnica es el content marketing.

Poor Richard's Almanack
Poor Richard’s Almanack

Realmente el concepto de marketing de contenidos existe desde hace siglos. En 1732, por ejemplo, Benjamin Franklin publicó un almanaque anual, titulado «Poor Richard’s Almanack», con el que pretendía promover su negocio. Fue a partir del año 2000, sin embargo, cuando el término cobró especial relevancia debido al auge de las redes sociales.

Desde esa fecha relativamente reciente, se han escrito páginas y más páginas sobre content marketing. Por eso, hoy no voy a hablarte de sus beneficios ni de sus bondades, que son de sobra conocidos, sino que voy a hablarte de la parte más importante del content marketing y de la que prácticamente nunca se escucha hablar: la comunicación.

Te invito a iniciar conmigo un interesante recorrido en el que descubrirás el valor de una comunicación efectiva, las herramientas que pueden ayudarte a conseguirla, cómo saber qué tipo de canal de comunicación emplear en cada momento e, incluso, qué puede obstaculizar o restar validez a tu mensaje. Fascinante, ¿verdad? Empecemos.

¿Qué es la comunicación?

Si queremos trabajar una comunicación eficaz en nuestros escritos, es importante conocer a qué nos referimos cuando hablamos de comunicación. Según el diccionario de la RAE, comunicar es «transmitir señales mediante un código común al emisor y al receptor».

Muy bien, ya tenemos unos conceptos muy importantes que aclarar:

  • El emisor, lógicamente ese eres tú.
  • El mensaje que queremos transmitir.
  • El código, es decir, el lenguaje que vamos a utilizar.
  • Aunque no se incluye en la definición, comunicar implica un cómo y un dónde, por eso es imprescindible hablar del canal o medio por el que vamos a transmitir el mensaje, así como del contexto que rodea la comunicación, y que puede ser clave en el proceso.
  • Y, por último, el receptor, que va a ser quien defina la base sobre la que desarrollaremos nuestra estrategia comunicativa y que se convierte, por lo tanto, en la primera parada obligada en nuestro camino hacia el content marketing.

Antes de entrar de lleno en este punto, debes tener claro cuál es tu propósito como empresa. Si quieres trabajar el content marketing, primero tienes que definir tus metas u objetivos.

El objetivo de tu marca: ¿Qué quieres comunicar?

No puedes comunicar si ni siquiera sabes qué imagen quieres tener o qué quieres ofrecer. Lo que debes comprobar, por lo tanto, es si tienes perfectamente desarrollado el branding de tu compañía.

FODA
Análisis FODA

El branding es el manual corporativo de una empresa, donde se recoge su esencia. Todos los empleados deben conocer y compartir esa filosofía de negocio. Grosso modo, ese documento debe dar respuesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué o para qué fundaste tu empresa o comenzaste este proyecto?
  • ¿Qué quieres conseguir?
  • ¿Qué tienes que te haga diferente y mejor?
  • ¿Por qué rasgo o característica quieres que se te reconozca?
  • ¿Qué puedes ofrecer?

Lógicamente, hay muchas más preguntas que puedes hacerte para desarrollar un branding sólido y fuerte. Una herramienta que te recomiendo es el análisis FODA o DAFO, que consiste en localizar tus fortalezas y oportunidades, por un lado, y tus debilidades y amenazas por el otro.

Esta técnica, que revolucionó la estrategia empresarial durante los años 60 y 70, permite determinar cuáles son tus ventajas empresariales, al tiempo que analizas qué desventajas presentas. De esta forma, puedes trabajar en tus puntos vulnerables para intentar reforzarlos.

Cómo identificar y definir nuestros receptores

Una vez definida tu marca empresarial, podemos centrarnos en el receptor de nuestro marketing de contenidos y nuestra comunicación. Para ello debemos pensar qué tipo de cliente queremos o creemos que encaja con nuestro producto.

Supongo que habrás oído hablar de leads, target, cliente ideal, buyer persona… Realmente se trata de nomenclaturas para ayudarnos a diferenciar los diferentes niveles de detalle del perfil de nuestros usuarios, y qué necesitaremos en cada fase de nuestro proceso de creación de contenido.

Pero de momento no dejes que te confunda tanto término. Es tan sencillo como hablar, simplemente, de la persona, personas, empresa o quien sea que quieras convertir en el destinatario de tus mensajes.

Ese es el receptor, ese es el centro del proceso de comunicación y el que da sentido a la existencia de tu negocio.

¿De qué servirían las empresas si no existiesen los consumidores?

Da igual si te dedicas a comercio, servicios, educación… Siempre vas a necesitar alguien que complete el proceso de oferta y demanda.

Pero no todos los negocios están dirigidos al mismo grupo o target de población, y ahí es donde comienza el trabajo de definir nuestro receptor, utilizando los tipos de usuario que hemos visto antes. ¿A quién quieres que llegue tu mensaje? ¿Edad? ¿Profesión? ¿Gente alegre? ¿Seria?

Tu Buyer Persona

Muy bien, ya es hora de que cojas papel y boli y vayas escribiendo las características de tu futuro receptor. O mejor aún, puedes utilizar una plantilla como la que te muestro a continuación.

Ten en cuenta que, cuanto más detallada sea la descripción que hagas de tus destinatarios, más probable será que adaptes tu contenido a lo que ellos buscan.

Tu buyer persona

Precisamente por ese motivo, Alan Cooper, diseñador y programador de software, creó en 1983 el concepto de buyer persona, para poder enfocar mejor su trabajo a las necesidades de su cliente, que en aquel momento era su compañera Kathy, gerente de proyectos de su empresa.

Alan Cooper se dio cuenta de la importancia de hablar con su compañera, y de conocer sus necesidades a la hora de desarrollar un software que cumpliese con sus expectativas.

Pero de nada te sirve crear unos buyer persona perfectos si no creas contenido pensando en ellos.

La razón de tener esos «carnets de identidad» de tus receptores es tenerlos presentes, empatizar con ellos, ponerte en su lugar para saber qué puede gustarles y qué no. Necesitas pensar como ellos para descubrir qué puede atraer su atención y así conseguir fidelizarlos.

Este es sin duda uno de los principales pasos en el recorrido hacia un marketing de contenido de calidad, y a la vez uno de los más importantes. Piensa que, una vez definido tu receptor, sabrás cuál es la mejor manera dirigirte a él. Pero recuerda que el camino acaba de comenzar, y que aún quedan otros aspectos del proceso de comunicación por descubrir. ¿Cuál será el siguiente?

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  1. […] otro día vimos la importancia del receptor en el marketing de contenidos, ¿recuerdas? Te expliqué cómo los usuarios son el centro, la razón de ser de las empresas. Pues […]

  2. […] El receptor, ¿recuerdas? El centro y la razón de todo tu content […]

  3. […] La importancia de la comunicación en el marketing de contenidos: El receptor […]

  4. […] mi anterior artículo, «La comunicación en el marketing de contenidos: El receptor», os comentaba, en relación a la creación de los buyer persona, que «la razón de tener esos […]

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