¿Qué lenguaje es el mejor para tu marketing de contenidos?
Máquina de escribir y lenguaje.
Devanath en Pixabay

¡Hola otra vez! Hoy te voy a hablar del lenguaje en el marketing de contenidos. Pero, lo primero de todo, vamos a hacer un repaso muy breve de lo que hemos visto hasta ahora y luego continúo.

El receptor, ¿recuerdas? El centro y la razón de todo tu content marketing.

La empatía, eso de lo que todo el mundo habla, pero no todos practican.

Marketing myopia, la ceguera que a veces tienen las empresas y que no les deja ver más allá de su producto. Bueno, yo diría que no ven nada aparte de su ombligo. Les hacen falta unas gafas marketeras pero ya.

Y ahora ¿qué?

Pues ahora toca hacer un alto en el camino y hablar largo y tendido sobre lenguaje. Lógico, porque a fin de cuentas, ¿cómo vas a transmitir tu mensaje si no? Pero vamos a ir poco a poco, que este es un tramo muy interesante de nuestro recorrido por el content marketing.

Supongo que, como yo, habrás leído blogs y más blogs, artículo tras artículo, sobre este tema. Pero no voy a pecar de repetición y contarte lo mismo. Voy a intentar que lo veas con otros ojos. Porque el lenguaje puede hacer que triunfes en tu comunicación o que te hundas en el olvido.

¿Qué te voy a contar entonces? Bueno, pues lo primero de todo…

Un lenguaje sencillo no es un lenguaje soez ni absurdo

Vamos a ver si dejamos las cosas claras de una vez. Está muy bien que queramos ser directos. Así es como debe ser. También es estupendo que busquemos palabras sencillas. Vale, hasta ahí, de acuerdo. Que Google y Yoast puntúan mejor si el lenguaje que usamos es fácil de entender. Que sí, que muy bien. Pero… ¿De verdad tienen que hablar como si fuésemos coleguitas? ¿Y encima tengo que oír frases soeces? ¡Venga ya!

Yo no sé qué está pasando con nuestro lenguaje. Si es por culpa de Google o estamos en proceso de involución (o autodestrucción lingüística, diría yo). Lo que sé es que nos estamos cargando nuestro idioma. Tal cual. En mi opinión, gran parte del problema es que no se sabe cómo llegar a la gente más joven. Y claro, a algunos no se les ocurre otra cosa que intentar imitar la jerga juvenil.

¿Sabes cuando un español intenta hablar en inglés sin tener ni idea? Pues lo mismo. Sinceramente, creer que diciendo «Hey, bro, eres el pro, lo flipa nuestra web» ya te has ganado a los jóvenes y adolescentes… Pues no, la verdad.

Vale, me dirás; entonces, ¿cómo lo hago? Pues, sencillamente, ofreciendo algo que llame su atención. Pero sin hablar como si te hubieses tragado un youtuber (me da igual si de España o de Andorra). Y, ojo, que esto no solo lo tienes que hacer con ellos, sino con cualquier perfil de cliente con el que quieras trabajar. Tienes que esforzarte para adaptar tu lenguaje, pero sin que resulte estrafalario o chabacano. Me explico.

Lenguaje no verbal entre un grupo de amigos juntando sus manos.
Strandet en freepik.com

¿A quién vas a dirigirte?

Te acuerdas de lo que te conté el otro día del receptor, ¿verdad? Pues entonces piensa: ¿Es un perfil más visual, de los que no pierden tiempo si una imagen tarda en cargar más de dos segundos? ¿O, por el contrario, es un lector de los de siempre, con un poquito más de paciencia? Analiza esto lo primero de todo y, de esta forma, sabrás qué lenguaje emplear.

Visual

Pueden ser imágenes en forma de cartel, memes o infografías. Aunque es cierto que estas últimas pueden catalogarse también como texto, según su contenido. Pero todos estos formatos tienen en común una cosa: la rapidez. Solo hacen falta unos segundos para transmitir el mensaje. Y claro, también es la forma más sencilla de generar impacto. Eso sí, precisamente por todo esto es un medio bastante complicado. Por lo menos si lo quieres hacer bien.

Por cierto, con el tema de las imágenes se ha puesto de moda utilizar Canva. Sí, es un programa sencillo de manejar y con muchas plantillas. Tienes para elegir post de Facebook e Instagram, publicaciones, historias… Lo bueno también es su galería de imágenes gratuitas para añadir. A lo mejor con eso ya tienes suficiente, según el contenido que quieras poner. Pero… a veces no basta con poner el texto en la plantilla y listo. Si buscas ser original y triunfar, puede que necesites algo más que Canva: un diseñador gráfico. Ten en cuenta que no solo hablamos de poner una imagen y punto. En ocasiones hace falta algo más específico, con algún retoque o, incluso, alguna ilustración. Eso es importante que te lo plantees. (Publicidad subliminal: si necesitas una diseñadora, escríbeme y hablamos).

Audiovisual

Un formato en alza gracias a Tik Tok. La verdad es que con esta red social te puedes quedar medio tonto si no te das cuenta. Empiezas a ver vídeo tras vídeo y entras en un estado de alelamiento absoluto. Pero es lo que se lleva hoy día. Puedes utilizar Youtube para grabaciones más largas y elaboradas, con mensajes más extensos… o bien puedes tiktokear y divertir al usuario mientras lanzas tu mensaje. Porque eso sí, si quieres triunfar en Tik Tok, échale imaginación y buen humor. Es mi consejo.

Escrito

El de siempre. El que llevamos toda la vida utilizando y que sirve para cualquier segmento de población. Otra cosa es saber usarlo y llegar a todo el mundo. Eso es lo difícil. Es cierto que todo el mundo sabe escribir, pero ¿sabe convencer y emocionar? ¿sabe explicar las cosas de forma clara y sencilla? Es mucho mejor que te dejes asesorar si no tienes claro cómo tienen que ser tus escritos. Por eso, hoy en día, es muy recomendable recurrir al trabajo de los copywriter y de los storyteller. (Más publicidad subliminal: si necesitas ayuda con tus textos escríbeme y hablamos).

Oral

Como sabes, los podcasts son un recurso cada vez más utilizado. Y desde luego un acierto, porque permiten añadir un plus a la comunicación: el timbre y el tono de la voz. Así el mensaje es mucho más completo. Aunque pasa lo mismo que con la imagen: es más complicado. Bueno, y no solo eso, sino que además necesitas tener una voz medianamente educada para la disertación. Eso sobre todo.

Resumiendo, vuelvo a insistir en lo que te he dicho antes, porque me parece un punto muy importante:

  • Comunicar con imágenes no es plantar una foto con un texto y ya está.
  • Si grabas un vídeo torcido, con mala calidad o sin preparar un guion, eso no es content marketing.
  • Un artículo con faltas de ortografía o errores de puntuación hace llorar a los correctores ortográficos. (Insisto en la publicidad subliminal, escríbeme, que soy correctora).
  • Un podcast en el que casi hablas del tiempo porque te quedas en blanco no vale nada. Hay que prepararlo bien. Probar, escuchar y mejorar. Y luego ya puedes compartirlo.

Como has visto, cada una de estas formas de lenguaje es un mundo. Podríamos estar hablando durante horas sobre ellas. Pero de momento lo dejo aquí, que te he robado demasiado tiempo. Ya te contaré otro día muchas más cosas sobre el lenguaje en el marketing de contenidos. ¡Nos vemos en el siguiente artículo!

1 comentario

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  1. […] que te dije que es fundamental elegir el lenguaje que usamos, también te digo que no podemos escribir lo primero que se nos ocurra. Ni tampoco […]

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